adhere no le pide que confíe en nosotros por nuestra palabra. Cada dato de medicamentos que ve en la app viene de una fuente pública, verificable, y actualizada con regularidad. Esta página explica exactamente de dónde sale cada dato y qué hacemos con su información.
adhere doesn't ask you to take our word for it. Every piece of medication data you see in the app comes from a public, verifiable source, updated on a regular schedule. This page explains exactly where that data comes from and what we do with your information.
Cuando un medicamento no está registrado en INVIMA (por ejemplo, un producto sin registro sanitario de venta libre), se lo indicamos claramente en la app en lugar de mostrarlo como verificado.
When a medication isn't registered with INVIMA (for example, an over-the-counter product without a sanitary registration), we flag it clearly in the app instead of showing it as verified.
Cuando adhere detecta una posible interacción entre sus medicamentos, la alerta no es una opinión — viene directamente de la Sección 7 (Interacciones Medicamentosas) del etiquetado oficial de la FDA (a través de la API pública openFDA), con referencia cruzada de DDInter 2.0.
When adhere detects a possible interaction between your medications, the alert isn't an opinion — it comes directly from Section 7 (Drug Interactions) of the FDA's official labeling (via the public openFDA API), cross-referenced against DDInter 2.0.
Cada alerta muestra su fuente. Resincronizamos mensualmente contra la API de la FDA para detectar cambios en el etiquetado oficial.
Every alert shows its source. We re-sync monthly against the FDA's API to catch changes in official labeling.
Detalle completo en nuestra Política de Privacidad.
Full detail in our Privacy Policy.
Nuestro enfoque de trazabilidad y farmacovigilancia sigue el mismo marco que el Decreto 2200 de 2005 exige a los servicios farmacéuticos institucionales en Colombia — aunque adhere hoy sirve principalmente a usuarios individuales, no a instituciones.
Our approach to traceability and pharmacovigilance follows the same framework Decreto 2200 de 2005 requires of institutional pharmaceutical services in Colombia — though adhere today primarily serves individual users, not institutions.